Entornos colaborativos: una nueva forma de trabajar en equipo

Entornos colaborativos: una nueva forma de trabajar en equipo

Cada vez son más las empresas que fomentan los entornos colaborativos para mejorar la productividad y el trabajo en equipo. ¿De qué se trata esto? Dejar de lado, paso a paso, elementos clásicos del entorno de la oficina tal como la conocemos. ¿Un ejemplo? Las mismísimas reuniones, que en un entorno colaborativo, dejan de ser necesariamente presenciales para convertirse en sesiones a distancia, potenciadas por aplicaciones y gadgets tecnológicos.

Pero el entorno colaborativo va más allá de los dispositivos y aplicaciones para acelerar procesos. Lo que propone esta forma de trabajo en equipo es un pasaje de la clásica pirámide jerárquica a una en la que predomina una mayor horizontalidad. A su vez, impulsa una nueva arquitectura y diseño de los ámbitos de trabajo, donde ganan terreno los espacios abiertos que potencian la comunicación y el trabajo colectivo. Las míticas mesas de ping-pong y consolas que introdujo Google no funcionan sólo como un esparcimiento para potenciar la creatividad, sino también como un símbolo del espíritu colectivo que pone de relieve una cultura que promueve el trabajo colaborativo.

¿Se extinguirán entonces las reuniones personales y los documentos en papel? Difícilmente, ya que no todos tienen las capacidades ni las motivaciones para trabajar en entornos colaborativos. Varias empresas ya lo implementan en Argentina, pero es claro que este cambio de paradigma no es para todas las organizaciones por igual, ni tampoco es aplicable en cualquier momento.

Más allá de los espacios

Tener oficinas con plantas abiertas, sistemas y aplicaciones innovadoras y espacios de esparcimiento y socialización no asegura que esa colaboración se produzca. Son apenas facilitadores del proceso. La clave está en que la organización fomente una fuerte cultura de colaboración en la que se valore el trabajo en equipo por sobre los logros individualistas y que las personas dejen de lado sus egos.

Vale la pena hacer el esfuerzo. Los entornos colaborativos fomentan un ambiente laboral en el que las ideas fluyen, se comparten y se enriquecen con los aportes colectivos. Y si ese ambiente es multicultural y diverso, mucho mayor será el valor que aporten las diversas miradas.

De la mano de grandes compañías que comienzan a desarmar las estructuras arraigadas para rearmarlas en entornos más dinámicos y evolutivos se avizora un futuro cercano que para muchos será el de jerarquías, horarios y espacios de trabajo mucho más flexibles que los que hemos visto hasta ahora.

Fuente: Randstad

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